Progreso irracional

“- Hay que abandonar los prejuicios y abrazar la locura… La última novedad de nuestro querido sr. Tonooi.- Dice el gato blanco.
– Yo diría que eso no es ninguna novedad.- Replica el gato negro.
– Ya! También tienes razón.- termina el gato negro”

La tarde cae, el sol deja un último reflejo en los rasgados ojos de la srta. Anaís. Todo está en orden.

  • Sr. Tonooi… Que opina usted de los hombres buenos y razonables?
  • Me sorprende con esa pregunta amiga mía. Pero… si, algo pienso al respecto.
  • Y?
  • Bueno, quedando claro que yo eso de ser ser bueno y razonable no se exactamente con que parámetros se mide, le contestaría que son los que mantienen al mundo relativamente estable pues son más conformistas con lo que este les ofrece.
  • Ya.- Sonrie Anaís.- Y de los otros, de los que piensan de una manera más incorformista aunque solo sea por motivos egoistas… Que…?
  • Es usted una pequeña tramposa maniquea. Ahora bien, hipotéticamente hablando, no quiero caer en sus taimadas redes, diría que son los que producen los cambios, los que provocan el progreso o a veces el regreso.
  • Taimadas redes? Ya le vale. Entonces… que, hipotéticamente hablando, propondría?
  • Bueno, en estos tiempos peligrosos quizá algo de irracionalidad sea necesaria. De eso no me cabe duda alguna: el mundo tiene que cambiar.
  • Vaya… Según usted hacen falta más locos? Que raro es, de verdad!
  • Yo no he dicho eso… O si? No se… Pero un empujón si que necesitamos… De quien sea!

Las estrellas ya brillan y la suave brisa me acerca un agradable olor a canela y piel.

Fragmento de “Una vida colapsada” del sr. Tonooi

Anuncios

Vampiro en Praga… I love Kafka

“- El sr. Tonooi quiere ahora convertirse en vampiro.- Dice resignado el gato blanco.
– Pues con lo sordo que está ya lo veo estrellado contra un muro.- Se ríe el gato negro.
– Pues si, seguro que lo de la ecolocalización no es lo suyo.- Termina el gato negro.”

Hoy he conocido a la srta. Anais. Cabello largo de noche caída y piel blanco lunar. Paseamos despacio, no se si debido a su andar algo ingrávido, por la zona alta de Praga, hacia el castillo. Hace una temperatura agradable y a estas horas apenas hay visitantes, algo que siempre agradezco. Se detiene un instante y con un suave gesto descubre su pálido cuello dejando caer su lacia melena hacia el lado derecho. La visión me sobrecoge un poco, suelo pasear con amigas aventureras y no con señoritas etéreas, y empiezo a notar una extraña sensación de sed. Creo que entro en proceso de metamorfosis…

Me despierto agitado y me preparo tres “Bloody Mary”.

Fragmento de “Una vida colapsada” del sr. Tonooi

Griegos

“- El sr. Tonooi dice que no encuentra el río donde se bañó ayer.- comenta el gato blanco.
– Eso es porque ha vuelto a leer a Heráclito.- Contesta el gato negro.
– Pues no le dejémos leer a Platón que no saldrá de la caverna.- Se ríe el gato blanco”

La srta. Anaís está confusa, dice que no siente que es ella misma, que está cambiando. Yo sigo viendo en ella una mujer de proporciones justas y una preciosa piel de luna.

La mañana es cálida para ser febrero y los rayos de un incipiente sol promenten un paseo agradable, sin embargo los pasos de Anaís no son hoy decididos, esas cosas se notan, y me temo preguntas.

– Sr. Tonooi… Usted cree que soy un tanto veleidosa?
– No se muy bien a que se refiere.- contesto un poco a la defensiva.
– Bueno, no se, a veces creo que cambio de opinión constantemente y eso se refleja en mis actos.
– Que ha desayunado esta mañana?
– Por favor… Le estoy hablando en serio.
– Ves esa piedra, ese árbol, el cielo? A cada instante se transforman, no son los mismos.
– Eso no me sirve de gran ayuda… Sabe?
– Ya… solo quiero decir que todo es un devenir y siempre hay momentos en nuestra vida en los que no estamos seguros de nada. Siga caminando e igual llega a algún sitio.
– La verdad es que no se por que le pregunto.

Como es natural en febrero, el tiempo cambia, el sol desaparece y empieza a hacer un poco de frío. Aceleramos el paso y mi amiga sonríe. Igual si que es un tanto veleidosa, pero mantiene un excelente estado de forma.

Fragmento de “Una vida colapsada” del sr. Tonooi

El principio de los gatos

“Andábamos tranquilamente el sr. Kihara y yo, dilapidando nuestro abundante tiempo libre, cuando ante nuestras narices, se desarrollo una escena a todas luces imposible: dos gatos, uno negro y otro blanco, discutiendo acaloradamente sobre temas que no alcanzábamos a entender. El sr. Kihara se acercó con sorpresa y cautela a partes iguales… pero inmediatamente, con un giro improbable, los dos gatos se revolvieron hacia él, y le miraron desafiantes con sus gatunos ojos. Cuando el sr. Kihara intentó soltar su primera media palabra el gato negro le espetó: “Mire sr. Kihara no tenemos nada personal contra usted ni mucho menos contra el sr. Tonooi, pero hagan el favor de dejar ya de tocarnos “la cola”, si eso, claro está, no les supone demasiado inconveniente”. Mudo y lívido mi amigo retrocedió hacia mi, al tiempo que los dos felinos se escabullían por la maleza.

Kihara y yo regresamos lentamente, colapsados y todavía aturdidos, por el caminito que nos acercaba a el balneario donde nos recogíamos por unos días. Rumiábamos en el más absoluto de los silencios, que bien fuese cierto o bien fuera una alucinación a dúo, cuantas “colas” habría tocado nuestra bendita humanidad”

Fragmento de “Una vida colapsada” del sr. Tonooi