El viaje de Blanca I

A cada metro que me alejo mi estado de ánimo respira. El sol asoma tímidamente dejándome contemplar el paisaje, aún brumoso, a través de la ventanilla. Me lo conozco de sobra, he cogido muchas veces este tren a Barcelona. Hoy es diferente, no voy a Barcelona y es probable que no vuelva. Todo queda atrás a la velocidad que comparten el tren y mi espíritu. Algunos lo llaman huida, no me importa, solo el dolor me retenía en la ciudad mutilada. Es muy probable que haya esperado más de la cuenta.

Cero, es de donde voy a empezar. Un país distinto para una persona que intenta reconstruirse. Solo me llevo mi vagage de recuerdos fragmentados. Con algunos sonreiré, los más me servirán de aprendizaje. Tampoco me lanzo al vacío, viajo con un contrato de dos años en la biblioteca “Rafael Alberti” de Nápoles. Es una coincidencia pero el poema “Galope” siempre me fascinó, así que ahora siento que vuelo en un caballo de espuma. Luego ya se verá.

Nápoles es caótica, yo también. La ciudad no dejará de serlo, es probable que yo tampoco. Pero no moriré como Parténope, la joven sirena que murió ahogada de amor por Odiseo y su cuerpo apareció en la costa de la ciudad vieja. Son capítulos de un libro cerrado.

Hace algunos años, años que todavía no eran en blanco y negro, visité la costa amalfitana. Steinbeck dijo de ella que es un lugar de ensueño que no parece real cuando estás allí pero que se hace real en la nostalgia cuando te has ido. Lo comparto a medias, ya no son los 50′, además creo que se refería solamente a Positano, aunque todos sus pequeños pueblos comparten la misma atmósfera. En aquellos días me acerqué a Nápoles y me pareció que estaba hecha para ella; su olor, sus gentes, el desenfado, sus calles… se que no soy la misma, pero estoy segura que es un buen sitio para empezar de nuevo.

Pensamientos en el tren mientras me acerco al aeropuerto. Quizá nunca tuve las cosas tan claras, quizá nunca pensé con claridad. Es fácil dejarse arrastrar. Lo difícil es romper… aunque algunos lo llamen huir.

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2 thoughts on “El viaje de Blanca I

  1. Max 9 abril, 2014 / 6:19 pm

    No se sí el tardío prólogo desnuda un viaje que promete ser interesante. ¿Se puede mostrar la personalidad sin desvelar los secretos que arrastra? Suerte y tino.

    • tone kihara 9 abril, 2014 / 8:08 pm

      Buena pregunta mi querido Max. Pero creo que si se puede conseguir y no diré más de momento.
      Muchas gracias

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