Eurídice

Te vi marcharte a través de mis lágrimas, una curva borrosa alejándose insoportablemente  despacio. No miraste hacia atrás, quizá porque no te importase nada, o tal vez para no convertirte en sal.

Me dejas en ese espacio hueco y gélido que comparto con tu recuerdo. Orfeo perdió a Eurídice por mirar la espalda de Hades; un bello mito. A ti los mitos no te importan. Caminas hacia delante sin saber muy bien lo que quieres encontrar. Luces en todas las ventanas y ruido en la calle, como si la vida fuera lo que quieres que sea. Pero no es así,  las luciérnagas envejezen y su luz se opaca.

La estancia está muda sin ti y me escondo en ese silencio mientras pienso en Eurídice y en mi crimen, o más bien en cual pudo ser mi delito. Comparto la pérdida de Orfeo sin su certeza, porque nunca supe que buscaras mares lejos de mi y yo nunca volví la espalda para enfrentarme al infierno.

Todos los días llueve desde hace meses. Es el único sonido que oigo; la lluvia salpicando al caer. Esta última mañana creí oír a unos niños riendo, un instante casi imperceptible… podría asomarme a la ventana. La tenue luz filtrada sonríe, acaso haya dejado de llover.

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One thought on “Eurídice

  1. Anónimo 19 junio, 2014 / 4:56 pm

    Muy bonito. Te has superado. Describe muy bien el estado de ánimo.

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