Escarcha de invierno I

Nuria

“Siempre navego sola”

Cuando salgo a andar nunca llevo cascos, así me siento cómoda, con el sonido ambiental y las interferencias de mi cerebro. Hoy toca playa, aunque hace un frío áspero, la soledad y el rumor de mar me apetecen…No voy demasiado abrigada y como no corro, solo ando, tardo en entrar en calor. Me gusta sentir el frío, no es normal, solo que es así, es un atrezzo de soledad…pero no estoy sola, entre las olas acomodadas en la arena de invierno se encuentra otro paseante. Aquí todo está como debe estar, la penumbra sosegada de una playa desierta, el olor a salitre, destierro encontrado…menos el paseante. Me incomoda la confianza que me muestra, actúa como si me conociera y no lo conozco en absoluto.

-Te gusta pasear sola con este frío?
-Nos conocemos?

Se retira unos pasos hacia atrás, el viento le enmaraña el pelo, su rostro es amable y su mirada cínica.

-Perdón señorita espero encontrarla otro día en mejor disposición.

Se retira andando en sentido contrario al mío. Ya vuelve a estar todo como debe. “En mejor disposición” menudo gilipollas. A decir verdad es muy posible que nos volvamos a encontrar, esta isla es muy pequeña. Me imagino diciéndole la frase tópica de las pelis de vaqueros: “Esté lugar es demasiado pequeño para los dos, forastero”. Luego pienso lo estúpida que puedo llegar a ser. Alguien intentando ser amable y yo… sin comentarios.

La isla de los navegantes, pero lo único que navega en mi es el ansia, lo hace por todo mi cuerpo, con estrépito. Además el reportaje me está saliendo una mierda, lo único que hago en el café de Peter es beber a pequeños gastos pagados. Nada cambia, da igual Barcelona que Las Azores que Pensilvania. Bueno, como no le lleve algo pronto al editor, si que cambiará alguna cosa. Tengo que centrarme, podía empezar por dejar de ser tan petarda.

Utilizo bloc de notas tradicional y boli “bic”, garabateo notas laberínticas que con paciencia descifro por la noche delante del portátil. Me pagan por ello, mal no lo hago, pero no soy una “maldita” necesito tranquilidad para escribir, no absenta. Al segundo trago se va por el retrete cualquier idea, me apago y no soy capaz de nada… bloqueo total.

Observo con desgana todos las banderines que atiborran el local de madera rancia y ambiente de marinos, algunos de ellos se fijan en mi mientras disfruto de un gin tonic, no dicen nada, ni siquiera murmuran entre ellos; pese a ser pequeña, la isla es demasiado cosmopolita para que se extrañen de ver a una chica sola con cara de pena bebiendo gin tonics.

Mañana iré a ver ballenas, a las 8 y media zarpa el yate, es parte del trabajo pero sería impresionante ver una azul. El último trago en mi garganta, la sensación de vacío peremne y las ballenas. Como no espabile un día de estos la joderé, así… de una estúpida manera, sin motivo, sin razón. Minutos de autocrítica existencial que se deshilan invariablemente por la mañana. Estoy frita, voy a dormir y a esperar soñar con ballenas.

Anuncios

4 thoughts on “Escarcha de invierno I

  1. andreascorbutti 21 enero, 2014 / 11:21 pm

    Deseando estoy la segunda escarcha, de invierno, me encantó, un beso y abrazo

    • tone kihara 22 enero, 2014 / 9:05 am

      Más escarcha del frío invierno llegará. La idea es hacer algo con todas las estaciones.
      Muchas gracias querida Andrea

    • tone kihara 3 marzo, 2014 / 9:38 am

      Muchísimas gracias. Me queda la primavera y el verano, pero ya veremos si me invento alguna más.
      Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s